Your address will show here +12 34 56 78
Neuroplasticidad

En la zona anterior del muslo, un músculo potente, de grades dimensiones que le da su forma tan característica. Acoge la rótula, la envuelve, la protege y la condiciona facilitando su buen funcionamiento o limitándolo. En el otro extremo, atraviesa la ingle como un puente que une el muslo a la pelvis.

El cuádriceps es un músculo y, a la vez, cuatro. Un músculo de cuatro haces o “cabezas”; de ahí su nombre. Veámoslocon más detalle.
 
Un poco de anatomía
Su haz más profundo recibe el nombre de crural y se origina en los 2/3 superiores del cuerpo del fémur. A cada lado de él se originan el vasto interno o medial, en la cresta interna del fémur, y el vasto externo o lateral, en la cresta externa del fémur. Por delante de estos tres haces, el cuarto haz, el recto anterior, desciende desde la cresta ilíaca. Los cuatro comparten un mismo tendón, un tendón común, que se inserta en los bordes laterales y superior de la rodilla y en la zona alta de la tibia (tuberosidad tibial).

Su acción

Sus 4 haces llevan la rótula hacia arriba provocando la extensión de la rodilla. Además de permitir este movimiento, el vasto interno lleva la rótula hacia el interior mientras que el vasto externo la lleva hacia el exterior.

A su vez, el recto anterior o femoral es el único que viaja más allá del muslo hacia la pelvis interviniendo en la flexión de la cadera. Es decir, cuando este músculo se contrae es capaz de acercar la pelvis al muslo acotando el espacio en la ingle. Por lo tanto, su alargamiento permite una ingle espaciosa dando una mayor comodidad a la pelvis y la cintura ,permitiendo una mejor comunicación entre las piernas y el resto del cuerpo ya que nervios, venas, arterias, ganglios linfáticos se albergan y transitan en y por nuestras ingles.


Cuádriceps sano, mente flexible

La relación que el cuádriceps mantenga con la estabilidad de la rodilla será fundamental para el buen funcionamiento de ésta. Dicho de otra manera, si el cuádriceps puede desempeñar su acción de forma adecuada, la rodilla también. Esta relación entre ambos nos lleva a comprender cómo nuestro cuádriceps juega un papel clave en lo que se refiere a nuestra capacidad de adaptación, ya sea adaptación al terreno debajo de nuestros pies o a las distintas circunstancias de la vida y , por consiguiente, clave en lo referente a nuestra flexibilidad tanto física como en lo concerniente a nuestros procesos mentales y nuestra predisposición al cambio. Por favor, no confundir adaptación con conformismo. Cuando hablamos de adaptación, nos referimos a nuestra habilidad de afrontar las circunstancias que la vida nos presenta en el día a día y aprender de la experiencia. Experiencia que, as su vez, nos muestra nuevas posibilidades.



¿Qué significa que un músculo funcione de forma adecuada?

Todo músculo tiene la habilidad de contraerse, también de estirarse y de descansar cuando no es requerido. Cuando el músculo descansa, se suelta, se expande (aunque nunca al 100%), hecho que sólo ocurre con la muerte); por el contrario, cuando un músculo se contrae o se estira, aumenta su tensión. Los músculos, en general, tienen la tendencia a contraerse ya que están concebidos para la acción. Y, frente a esta afirmación, alguien podría pensar, “no es el caso de mis abdominales que no se contraen por si mismos”. Y, efectivamente, hay músculos, como es el caso de los abdominales, los cuales lejos de tonificarse por sí mismos, se vuelven flácidos con el tiempo. Esto tiene una explicación. La tremenda contracción muscular tan característica de la espalda dificulta a los músculos de la zona anterior, tales como los abdominales, realizar su acción. Esto es fácil de comprobar: si os apoyáis contra una pared, fácilmente notaréis que, a priori, la cintura no está en contacto con ella. Si, con vuestras rodillas alargadas buscáis acercar la cintura a la pared, manteniendo también el resto de la espalda en contacto con ella, sentiréis cómo a la vez que alargáis la cintura para que entre en contacto, los abdominales se activan. Uno de los efectos casi inmediatos de liberar la zona baja de la espalda de tensión es unos abdominales más tonificados y sin ejercicios agotadores ni horas de entrenamiento.



La rodilla inflexible

Frente a ciertas situaciones, y como una respuesta inconsciente y defensiva (o resolutiva), nuestras rodillas se bloquean. Imaginemos, por ej. una ráfaga de viento fuerte que nos empuja en dirección contraria hacia donde queremos avanzar. Una tremenda contracción envuelve nuestras rodillas en esos momentos. Y tiene su lógica ya que es la manera en la que nuestro cuerpo puede hacer frente al viento en contra. Es mucho más difícil avanzar con unas rodillas sueltas frente a semejante fuerza. Automáticamente, las ingles se comprimen, de la misma manera que lo hace la cintura. Es una respuesta natural, adaptativa de nuestro cuerpo que responde a cómo sus músculos se organizan e interactúan entre sí. Nos permite resolver la situación.

Sin embargo, en otras circunstancias que nuestra mente puede entender como similares a la recién mencionada, envía la orden de ejecutar la misma serie de contracciones siendo menos efectivas ya que, si bien guardan las dos situaciones alguna similitud conceptual, ésta es más metafórica y nuestras respuestas inconscientes y resolutivas no son tan resolutivas esta vez. A continuación, la explicación…

Las metáforas mentales

Nuestra mente es una experta en asociar información, ideas semejantes que quedan enlazadas en un cuadro común. Para nuestra mente la idea de “viento en contra” y de “algo que arremete con fuerza contra nuestra vida” pueden verse superpuestas, integradas en una misma gran idea o imagen mental. Y, por lo tanto, cada vez que sienta que “algo arremete con fuerza contra mi vida”, sea viento, sean las palabras de alguien que ejerce un cierto poder sobre mí, se desencadenarán las mismas reacciones físicas en mi cuerpo.

Tan sólo hay que observar que hace un niño con sus rodillas cuando se enfrenta a sus padres porque sus intereses no coinciden. Durante la rabieta de un niño la respuesta de las rodillas suele ser casi idéntica a cuando uno avanza literalmente con viento en contra. Esto ocurre así porque nuestra mente entiende ambas situaciones de forma similar y da una respuesta muscular similar. Sin embargo, en el caso de la rabieta, difícilmente bloquear las rodillas, comprimir las ingles y la cintura lumbar puedan conseguir al niño lo que busca. Hablamos de un niño enfrentándose a sus padres de la misma manera que podríamos hacer referencia a un adulto enfrentándose a su jefe, y a un sinfín de situaciones cotidianas.

La estabilidad gracias a mi cuádriceps

Cuando nuestro cuádriceps da libertad a nuestras ingles y rodillas (y esto significa que sus inserciones son flexibles y no rígidas) pueden apreciarse unas ingles lisas en vez de ahuecadas que, a su vez, dan soltura a nuestra cintura, pelvis y caderas, además de unas rodillas sueltas y listas para afrontar cualquier desafío que el terreno les proponga. Entonces, tanto ingles como rodillas permiten que el peso de nuestro cuerpo llegue con mayor presencia a la planta de nuestros pies, junto con una sensación de mayor estabilidad y presencia.



Bibliografía

Léopold Busquet – Las cadenas musculares, Tomo IV. Miembros inferiores. Ed. Paidotribo. 4a Edición.
App. Anatomy & Physiology, Visible Body – Versión 4.1.19
App. Muscle Premium, Visible Body – Versión 4.1.00
Vídeo “Neuroplasticidad Cerebral” a cargo de Lic. Adriana Marcovich – Primeras Jornadas Internacionales de Neurosicoeducación 2009.


Gretel de Escalada
Pedagoga Corporal, creadora del Método Grem® y la Biodinámica del Bienestar.

Safe Creative #1701172288546
0