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Anatomía
Los hombros  
Hombro

Al pensar en los hombros, la imagen que suele aparecer en nuestro mente es esa zona redondeada del hombro, ese sitio en el que el hueso húmero articula con el omóplato. Sin embargo, os propongo una imagen algo más extensa. Pensemos en los hombros visualizando la totalidad de la cintura escapular. La cintura escapular consiste, como sunombre lo indica, en un cinturón a la altura de las escápulas u omóplatos. Involucra por delante las clavículas, que articulan con el manubrio (zona alta del esternón), por detrás los omóplatos, que se deslizan sobre las costillas. Dicho cinturón se ubica a la altura de la vértebra D1 (primera vértebra dorsal). Al realizar cualquier movimiento con un hombro, cada una de las articulaciones de la cintura escapular, al menos las del mismo lado del hombro en cuestión, participan.

 

La expresion oral

El hecho de que podamos expresarnos a través de nuestra voz es posible gracias a un complejo y preciso mecanismo de fonación. Podríamos decir que nuestras cuerdas vocales se llevan los laureles en semejante hazaña, 

sin embargo es igual de importante la función de nuestra lengua a la hora de definir los distintos sonidos y de nuestro sistema respiratorio que es quien provee el caudal de aire necesario.

Las cuerdas vocales se alojan en la laringe, ubicada entre la traquea y la boca, unida al hueso hioides. Hueso curioso ya que se haya suspendido a la altura de la C3 en el adulto (C1 en el recién nacido) sin articular con ningún otro hueso. Tanto al tragar como al hablar, la laringe se desplaza hacia arriba. En el mismo hueso hioides, a su vez, nace nuestra lengua, un gran conjunto muscular compuesto por nada menos que 17 músculos. Ellos le permiten ejecutar la amplia gama de movimientos indispensables para la creación de los distintos sonidos que conforman nuestro lenguaje oral.

 
Los puentes entre nuestros hombros y la fonación

Dos pares de músculos son los principales responsables de la unión tan íntima existente entre nuestros hombros y nuestra capacidad del habla: los músculos omohioideo y los esternohioideo.  Los primeros, conectan nuestros omóplatos con el hueso hioides y cuando se contraen hacen que éste descienda. Los segundos, unen nuestro esternón también con el hioides, a la vez que con nuestra laringe provocando el descenso de ambos al contraerse. 

El movimiento ascendente de la laringe es fundamental a la hora de tragar tanto como a la hora de hablar. De la misma manera, la capacidad de ascensión de nuestro hueso hioides otorga la libertad necesaria a nuestra lengua para cumplir con los movimientos requeridos durante la deglución y la fonación.

Según la situación de nuestros hombros, es decir su soltura o rigidez, acciones como hablar, cantar, tragar serán mucho más sencillas y fluidas o más dificultosas. Dedicarle un momento a la salud de nuestros hombros resulta más que beneficioso para nuestra garganta favoreciendo una voz clara, presente y segura.

 


Imágenes
-Imagen de portada creada por Creado por Kjpargeter – Freepik.com
-El cuerpo Humano, Ed. Todolibro.
-Muscle Premium, Visible Body. Aplicación para ordenador.

Gretel de Escalada
Pedagoga Corporal, creadora del Método Grem® y la Biodinámica del Bienestar.

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