Your address will show here +12 34 56 78
Cuerpo mente
Qué se hace en las sesiones de
Dinámica Consciente

Las sesiones de Dinámica Consciente proponen una serie de movimientos que nos dan la posibilidad de comprender nuestra historia y nuestro presente mediante un re-conocimiento de nuestro propio cuerpo y de las sensaciones, percepciones y emociones que experimentamos gracias a él.


Dichos movimientos tienen su fundamento en el descubrimiento sobre las cadenas musculares de Françoise Mézières y los principios biomecánicos que de él se desprenden.

Esto los hace muy efectivos a la hora de acercar el cuerpo a su forma natural, sin las torsiones y acortamientos que sufre a lo largo de la vida y las vivencias que la acompañan.

Los movimientos se realizan en una atención activa en el aquí y ahora permitiendo una visión actual, sentida, de nosotros/as mismos/as.

Cada movimiento en las sesiones invita a tomar contacto con el momento presente, el único momento en el que puede ser sentida la vida.
Los 4 momentos de cada sesión

En cada sesión te invitará a transitar por las siguientes etapas. Cada una de ellas te propondrá experiencias nuevas; algunas desafiantes, otras sorprendentes, otras pasarán casi imperceptibles. 


Pero todas ellas tendrán algo en común, te ofrecerán la posibilidad de afinar la percepción de ti mismo/a y descubrir una versión tuya actualizada. ¿Quién eres al día de hoy? ¿Qué te sienta bien? ¿Qué te hace feliz?

1. Preparacion o primera escucha


Tomamos de contacto con aquella o aquellas zonas de nuestro cuerpo (de nuestro Bio-mapa) a las que se les pedirá un movimiento, a las que se les invitará a un cambio. Todo movimiento representa un cambio; de ubicación, de orientación, de acción. Nuestro movimiento corporal podría definirse también como un comportamiento; como esa acción visible dentro de un proceso de gran variedad de movimientos internos no observables, como lo son los estados sentimentales, las respuestas emocionales, los procesos perceptivos y el pensamiento. La preparación ,en sí misma, presenta paradójicamente los primeros movimientos de la sesión, ya que la atención y el despertar del sentido del tacto significan un movimiento perceptivo, atencional y mnémico (relativo a la memoria) sustentado por una retroalimentación cortical, subcortical, límbica, muscular y visceral. Dicho de otro modo, sustentado por un rico diálogo entre nuestra mente y nuestro cuerpo.

  • Text Hover

2. Invitación al movimiento


Una invitación ,y a la vez, una comprobación, un descubrimiento. El momento para descubrir qué movimiento y de qué manera nuestro cuerpo-mente es capaz de llevar a la práctica. Para hacer un movimiento, nuestra mente necesita información de aquello que queremos mover. (La “Preparación” facilita esta comunicación.) También, es necesaria una intención. Ésta es como el combustible que alimenta todo el proceso en la concreción de un movimiento. El paso siguiente es la planificación, una tarea que mente-cuerpo definen en conjunto gracias a una retroalimentación sensorio-motriz (los músculos le cuentan a la mente cómo están y ésta envía las órdenes de movimiento a los músculos necesarios para llevar a cabo la acción planeada). Y lo más fascinante es que todo este proceso ocurre de manera inconsciente, mientras a lo que nos dedicamos conscientemente es a invitar a nuestro cuerpo a realizar un movimiento concreto o una secuencia de movimientos precisos, a un tiempo y ritmo que dejen espacio para que dicho proceso se desenvuelva de forma natural. Una vez puesto en acción el movimiento o secuencia de movimientos, nuestra mente-cuerpo continúan haciendo, sobre la marcha, los ajustes necesarios para que cada vez el movimiento o secuencia resulten más precisos. Lo que comienza siendo un proceso puramente inconsciente, en la afinación del movimiento consigue, poco a poco, atender y responder a peticiones conscientes. A lo largo de dicho proceso hemos enriquecido nuestra capacidad perceptiva, motriz y puesto en marcha mecanismos neurales de atención, memoria y otros procesos cognitivos fundamentales para una vida sana y enriquecedora.

3. Integración


Hacia el final, una secuencia de movimientos que nos permite fundir en ella los movimientos más relevantes, vividos durante la sesión, en una única experiencia. También es el momento de atender, si aún no lo hemos hecho, aquellas zonas de nuestro cuerpo que han estado participando de una manera menos activa o protagónica. Es el momento de descubrir cómo dialogan entre ellas las distintas regiones de nuestro cuerpo, cómo se relacionan entre sí y son capaces de actuar en sinergia. Varios movimientos se convierten en uno solo.

4. Reconocimiento


Una mirada renovada, actual, de nosotros/as mismos/as. Un momento al final de la sesión ,y en ocasiones también durante, para descubrir qué cambios, mensajes, sensaciones ha dejado en nosotros/as. ¿Qué mensajes despierta en nuestro cuerpo esta sesión? ¿Qué percepción/imagen de mi misma/o está presente en este momento?

Pide tu entrevista gratuita
Para conocernos en persona, hablar de las sesiones y de lo que te mueve a participar en ellas.

 

Deseo recibir información sobre actividades, vídeos y artículos de interés
 
No