Your address will show here +12 34 56 78
Desarrollo Personal
Todo fluye, todo es movimiento

En el universo todo fluye, circula, se transforma; nada es estático.  Un cambio de ideas, de sentir, un cambio de estado emocional son también movimiento; de la misma manera que un músculo que se pone en acción es movimiento.

Fluir con la dinámica de la vida; movimiento vital

La Biodinámica del Bienestar (BDB) es el movimiento que nos acerca a la salud; movimiento de ideas, sensaciones físicas, emociones. Significa, por lo tanto, acoger el dinamismo propio de la vida, aprender a discernir entre lo que nos favorece y lo que nos hace daño para animarnos a optar por lo primero. Significa animarnos a elegir aquello que nos sienta bien, que nos permite evolucionar, aprender y, a la vez, nos hace sentir más auténticos por ser sinceros con nosotros mismos sobre lo que nos es placentero, beneficioso y permitirnos disfrutar de ello.

Una biodinámica saludable es también aceptar que hay ocasiones en las que nos toca relacionarnos con un dinamismo vital no tan placentero, con situaciones, personas, ideas, emociones, dolores físicos que preferiríamos que no existiesen y, sin embargo, parecen formar también parte de la vida.  Muchas veces son estos momentos dinámicos de displacer los generadores de grandes revelaciones sobre nosotros mismos y traen consigo un intenso poder de cambio a la espera de ser puesto en marcha; un cambio que nos reconcilia con los matices agradables de la vida. Esto es también la Biodinámica del Bienestar (BDB).

Adelanto del libro: “El Método GREM® – Una invitación hacia el bienestar físico, mental y emocional.”; de Gretel de Escalada.

El Método GREM es una invitación a movernos en un dinamismo propio de la vida que se manifiesta en el ámbito de las ideas, del cuerpo y de la emoción; una dinámica de vida placentera y beneficiosa.

Descubre qué te propone el Método GREM para entrar en sintonía con tu biodinámica del bienestar.

0

Desarrollo Personal
ME SIENTO, ME ACEPTO, ME LIBERO, ME ABRO Y VIVO

La sigla S.A.L.A.V. nace de la observación y reflexión de los procesos de cambio hacia el bienestar en el que he visto embarcarse a clientes, conocidos, amigos y a mí misma. Todo cambio se hace posible gracias al reconocimiento de lo que hay, de aquello que nos gusta, puesto que es a lo que queremos darle poder, y de aquello que no nos gusta, que es lo que queremos debilitar o hacer desaparecer. Las ideas no bastan para este propósito; es necesario sentir lo que somos, lo que nos agrada y lo que no de nosotros mismos. Sentirnos para aceptarnos. Aceptación que no es sinónimo de conformismo. Se trata de aceptar que, al día de hoy, somos aquello que sentimos y reconocemos en nosotros. Sólo de esta manera podremos proponernos un cambio que nos beneficie; sabemos lo que nos gusta y lo que no, lo que queremos para nosotros y lo que queremos soltar.

El cuerpo como respuesta

Hay mucha información sobre nosotros mismos que no encaja con la imagen con la que nos gustaría ser identificados por los otros y, ante todo, por nosotros mismos. Nuestro inconsciente se encarga de mantenerla fuera de nuestro alcance. Sin embargo, el cuerpo es su chivato. Nuestro cuerpo reacciona constantemente a cada acontecimiento que vivimos y nos dice qué nos es placentero y qué no, qué consideramos apropiado e inapropiado, qué nos parece justo y qué, injusto. También, las respuestas emocionales al comportamiento de quienes nos rodean son claves para descubrir esas zonas propias que están en la sombra. Sobretodo, cuando parecen desmesuradas en relación al hecho que supuestamente las ha desencadenado.

Liberación y apertura para vivir

Es entonces, cuando hemos aceptado aquello no queremos en nuestra vida y que, al día de hoy, forma parte de ella, que podemos proponernos liberarnos de ello. Una propuesta sincera, sentida. Si no hay sentimiento involucrado, no hay poder de cambio. Tampoco, si las ideas son confusas. Por ello es fundamental animarnos a conocernos más profundamente.

Liberación y apertura van de la mano. Sólo cuando liberamos nuestra mente, estamos abiertos a lo nuevo, al acto creativo, a la felicidad. La felicidad, la alegría, necesitan espacio para ser sentidas. Cuando hacen acto de presencia, nuestro cuerpo se suelta, se expande, se libera y se abre. Y éste es un camino de doble sentido. Soltar a un nivel físico, muscular, articular, a un nivel tisular, abre las puertas a emociones placenteras como la felicidad, la alegría, a una mente despejada y a estados de calma, seguridad y confianza.

A esto llamamos vivir, a un cuerpo y mente libres, ágiles, despierto y despierta con confianza y seguridad en sí misma/o y en su entorno. La vida como movimiento armónico y placentero; como acción, acto creativo, emprendimiento. Un mundo lleno de posibilidades al alcance de la mano. Sólo hay que moverse, vivir, dar el paso.

S.A.L.A.V. está presente en las tres técnicas del bienestar que pone en práctica el Método GREM®.

0